La educación afectivo-sexual en Canarias volvió este miércoles al debate parlamentario tras el respaldo del Grupo Nacionalista Canario a una proposición no de ley para continuar impulsando estos programas en los centros escolares del Archipiélago.
Durante la sesión plenaria, la diputada Natalia Évora defendió que este tipo de iniciativas proporcionan al alumnado herramientas para tomar decisiones responsables, fomentar relaciones saludables y prevenir situaciones de riesgo.
La educación afectivo-sexual en Canarias apuesta por la formación del alumnado, profesorado y familias
Natalia Évora explicó que Coalición Canaria presentó dos enmiendas de modificación a la iniciativa con el objetivo de reforzar los recursos educativos destinados al profesorado y promover una mayor colaboración entre las distintas administraciones.
La parlamentaria señaló que la educación afectivo-sexual debe integrarse dentro de una estrategia más amplia de coeducación, igualdad y prevención de la violencia de género.
Según indicó, el Gobierno de Canarias ya desarrolla actuaciones en esta materia centradas en tres ámbitos principales: el alumnado, el profesorado y las familias.
En relación con los estudiantes, defendió la importancia de ofrecer contenidos adaptados a cada etapa educativa para favorecer el desarrollo del pensamiento crítico y promover valores como el respeto, el consentimiento, la igualdad y las relaciones saludables.
Respecto al profesorado, consideró necesario seguir ampliando la formación específica y facilitar herramientas que permitan abordar estos contenidos con rigor y adaptadas a las diferentes edades.
La educación afectivo-sexual en Canarias refuerza el papel de las familias
La diputada también destacó la importancia de implicar a las familias en este proceso educativo, al considerar que su participación resulta esencial para acompañar a niños y jóvenes durante su desarrollo personal.
Évora señaló que el acceso a internet y a las redes sociales facilita en muchas ocasiones el contacto con contenidos que no siempre ofrecen información adecuada o veraz sobre las relaciones afectivas y la sexualidad.
En este contexto, subrayó la necesidad de apoyar a las familias mediante recursos específicos, como el programa Acompañando la Educación Afectivo-Sexual en Familia, diseñado para facilitar el diálogo y el acompañamiento desde el entorno familiar.
La representante nacionalista concluyó que la colaboración entre centros educativos, administraciones públicas y familias constituye la base para afrontar los desafíos actuales y favorecer una educación que contribuya a la prevención, la protección y el desarrollo integral del alumnado.






