El municipio de Puerto del Rosario celebra el centenario Don Arístides con un acto institucional que pone en valor la huella del médico Arístides Hernández Morán en la historia sanitaria de la isla. La conmemoración tendrá lugar este viernes, 17 de abril, en una cita que busca ir más allá del recuerdo para destacar una vida dedicada al servicio público.
El alcalde, David de Vera, subraya que este homenaje reconoce no solo su trayectoria profesional, sino también su cercanía con la población en momentos especialmente complejos. En esa línea, insiste en que su figura representa una forma de entender la medicina desde el compromiso humano.
Un reconocimiento a toda una vida de servicio
El acto principal se desarrollará en la Casa de la Cultura a partir de las 19:00 horas. Durante la jornada se estrenará el documental Don Arístides. Médico por vocación, una producción de Pastorcillo Films que repasa su legado personal y profesional.
El concejal de Cultura, Juan Manuel Verdugo, explica que esta pieza audiovisual pretende acercar su figura a las nuevas generaciones. Así, el objetivo es mantener viva la memoria de quien fue protagonista de una etapa clave en el desarrollo sanitario de Fuerteventura.
El evento reunirá a familiares, vecinos y representantes institucionales, en un ambiente que combinará emoción y reconocimiento colectivo. Además, servirá como punto de encuentro para recordar el impacto de su labor en distintas generaciones de majoreros.
Centenario Don Arístides y su legado en Fuerteventura
La trayectoria de Arístides Hernández Morán está estrechamente vinculada a la evolución de la sanidad en la isla. Desde su llegada en 1953, ejerció como médico rural en un contexto marcado por la falta de recursos y las dificultades de acceso a la atención sanitaria.
En aquellos años, la medicina se practicaba puerta a puerta. Por ello, su dedicación fue clave en la mejora de la salud pública. Participó activamente en campañas de vacunación que lograron frenar enfermedades como la tuberculosis, contribuyendo a elevar la calidad de vida de la población.
Su implicación también fue determinante en la implantación de Cruz Roja Española en Fuerteventura, siendo uno de sus impulsores y facilitando la llegada de la primera ambulancia a la isla.
A lo largo de su carrera desempeñó cargos como médico titular, jefe insular de Sanidad y coordinador del Centro de Salud. Asimismo, ejerció en el Hospital Virgen de la Peña y en el Hospital Insular, consolidando una trayectoria marcada por el servicio continuo.
Sus méritos fueron reconocidos con distinciones como la Medalla de Oro de Canarias en 2010 o la Orden Civil de Sanidad en 2005. También fue nombrado Hijo Adoptivo de Puerto del Rosario, reflejo del cariño y respeto que dejó entre la ciudadanía.
Con este homenaje, la capital majorera reafirma su compromiso con la memoria histórica y sanitaria de la isla. El legado de Don Arístides sigue presente, no solo en las instituciones, sino también en la memoria colectiva de Fuerteventura.






