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Las camareras de piso al límite y el debate real sobre jubilarse a los 55

Las camareras de piso reclaman jubilarse antes por desgaste físico

Las camareras de piso viven una realidad cada vez más dura en Fuerteventura y el resto de Canarias. El desgaste físico diario ha abierto el debate sobre si deben jubilarse a los 55.

El trabajo invisible de miles de mujeres sostiene el motor turístico de las islas. Sin embargo, el precio físico que pagan es cada vez más alto. Las camareras de piso, conocidas como “kellys”, denuncian años de sobrecarga laboral, dolores crónicos y una presión constante por cumplir objetivos.

En muchos hoteles, una sola trabajadora puede llegar a limpiar entre 20 y 30 habitaciones al día. Cada habitación implica levantar colchones, arrastrar carros pesados y realizar movimientos repetitivos durante horas. Esa rutina, día tras día, termina pasando factura.

El desgaste de las camareras de piso es acumulativo

El problema no aparece de un día para otro. Las camareras de piso acumulan lesiones durante años. Dolores de espalda, cervicales, tendinitis o problemas en las manos son habituales.

A partir de los 50 años, muchas ya no pueden seguir el ritmo que exige el sector. Algunas se ven obligadas a coger bajas médicas frecuentes. Otras continúan trabajando con dolor por miedo a perder el empleo.

Las asociaciones del sector llevan tiempo alertando de esta situación. Reclaman que se reconozca este trabajo como profesión de riesgo. Argumentan que el esfuerzo físico es comparable al de otros sectores donde sí existen jubilaciones anticipadas.

Además, denuncian la externalización de servicios, que ha empeorado las condiciones laborales en muchos casos. Menos personal y más carga de trabajo han intensificado el problema.

Jubilarse a los 55, una reivindicación que gana fuerza

La propuesta de adelantar la jubilación a los 55 años no es nueva, pero ha cobrado fuerza en los últimos años. Las camareras de piso defienden que su cuerpo no aguanta hasta los 65 o más.

El objetivo no es solo mejorar su calidad de vida. También se trata de evitar que trabajen con dolor crónico durante la última etapa de su vida laboral.

Expertos en salud laboral coinciden en que el desgaste físico acumulado es evidente. Señalan que este tipo de trabajo debería tener coeficientes reductores en la edad de jubilación.

En zonas turísticas como Fuerteventura, el debate es especialmente relevante. El turismo genera empleo, pero también exige revisar las condiciones de quienes lo sostienen.

Las camareras de piso piden algo claro: reconocimiento real a su esfuerzo. Y para muchas, ese reconocimiento pasa por poder retirarse antes de que su salud quede completamente deteriorada.

Redacción
Redacciónhttp://www.rtsfuerteventura.es/
Redacción de Radio Televisión Sur Fuerteventura (RTS Fuerteventura). Medio de comunicación en Fuerteventura especializado en actualidad, eventos, cultura y deportes del sur de la isla. Información verificada y cobertura en directo a través de radio, televisión y plataformas digitales.

5 COMENTARIOS

  1. Todo eso es cierto hacemos un ejercicio de cuerpo que cuando acabamos lo único que nos queda es tirarnos al sofá meternos un eboprofeno para el día siguiente meternos por la mañana a otro para aguantar sobre todo cuando se llega a una cierta edad y lleva uno tantos años en ese empleo no estaría nada mal

  2. Tristemente a nadie le importa esta realidad. Las empresas no sobrevivirían si no fuera por abusar de estas mujeres que son la principal masa laboral hostelera. Ustedes no llegarán a jubilarse dignamente, sólo debastadas por el dolor.

  3. Es indignante que nos sigan Ignorando. Yo tengo 65, años y no puedo jubilarme hasta los 67.Esto no es normal. Soy fija discontinua y cuando cobraba la ayuda no cotizaba. Hasta que hize los 52 años. Todos esos años desde los 32 o 33 años perdidos!

  4. Imprescindible, control de horarios, control de esfuerzos y los ritmos de trabajo, el sector no puede mantenerse ahogando la salud de sus trabajadoras. Es una gran mentira, las trabajadoras son exprimidas como un veneficio empresarial mas, sin enbargo derrocha en otras partidas economicas descuidando los recursos humanos

  5. Todo ésto es cierto, además que el trabajo nuestro es fuerte y miy duro, necesitamos que nos escuchen las autoridades competentes,también tenemos que aguantar a jefes o jefas con una mala educación que nos tratan mal y salimos psicológicamente destruidas de dolor en nuestro cuerpo y mentalmente,y la mayoría no lo denuncia por miedo a perder el trabajo.

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