Catorce estudiantes de 1º de ESO del CEO Tijarafe colaboraron en una jornada ambiental en el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente. La actividad permitió plantar 80 ejemplares de especies autóctonas en una zona de gran valor ecológico.
La iniciativa, impulsada por el Servicio de Uso Público del Parque Nacional, se desarrolló en el entorno del Pico de La Cruz y tuvo como objetivo contribuir a la conservación de especies vegetales amenazadas. La actuación forma parte de las acciones de educación ambiental que el espacio protegido promueve para acercar a los jóvenes al conocimiento y cuidado del patrimonio natural.
Durante la jornada de flora amenazada en La Palma, el alumnado estuvo acompañado por profesorado del centro y participó activamente en la plantación de distintas especies autóctonas. Entre ellas se encontraban tagasastes, gacias, retamones, retamas y bencomias, plantas fundamentales para mantener el equilibrio de los ecosistemas de alta montaña de la isla.
Tras completar la plantación, los participantes realizaron labores de riego de apoyo y colocaron protectores individuales alrededor de cada ejemplar. Estas medidas ayudan a evitar daños causados por herbívoros y aumentan las posibilidades de supervivencia de las plantas introducidas.
La flora amenazada en La Palma centra una nueva actividad educativa y ambiental
El consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata, destacó la importancia de este tipo de iniciativas para fomentar la conciencia ambiental entre las nuevas generaciones.
Según explicó, el CEO Tijarafe mantiene desde hace años una estrecha colaboración con el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente en proyectos relacionados con la educación ambiental y la conservación de la biodiversidad.
Zapata señaló que cada curso el centro educativo solicita participar en actividades de estas características para acercar al alumnado al patrimonio natural de la isla. Además, subrayó que resulta fundamental que los jóvenes conozcan el valor de los espacios protegidos y comprendan la necesidad de preservarlos para el futuro.
Una acción que une conservación, educación y participación juvenil
La jornada contó también con la colaboración de profesionales de diferentes entidades vinculadas a la gestión y conservación del medio natural. Participaron una guía del Servicio de Uso Público del Parque Nacional, personal técnico de Tragsa, efectivos de Gesplan y agentes de Medio Ambiente.
Asimismo, se sumaron profesionales procedentes de otros espacios protegidos de España dentro del programa de intercambio promovido por el Organismo Autónomo Parques Nacionales.
Este tipo de actuaciones permiten avanzar en la recuperación de especies vulnerables mientras fomentan la implicación de los jóvenes en la protección del entorno. Además, fortalecen el vínculo entre la sociedad y los espacios naturales protegidos, una herramienta esencial para garantizar la conservación de la biodiversidad en las próximas décadas.







