Un estudio sobre la transición energética en La Gomera plantea la interconexión como clave para un sistema más eficiente.
La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha liderado una investigación en La Gomera para estudiar cómo avanzar en la transición energética en territorios insulares. El trabajo se ha desarrollado junto al Politécnico de Turín.
El estudio analiza el impacto de una interconexión energética mediante cable submarino entre La Gomera y Tenerife. Según los investigadores, esta infraestructura mejora la estabilidad del sistema eléctrico y permite un mejor aprovechamiento de las energías renovables.
El trabajo pone el foco en el potencial de la eólica marina en el norte de la isla. Esta fuente energética podría jugar un papel clave en la reducción de la dependencia de combustibles fósiles importados.
La transición energética en La Gomera se apoya en la interconexión y la planificación integrada del sistema eléctrico
El investigador Pedro Jesús Cabrera Santana, director del Grupo en Sistemas Energéticos Renovables, explica que el enfoque debe cambiar. Señala que no se puede seguir tratando el sistema eléctrico gomero como aislado.
El estudio propone integrar generación renovable, almacenamiento y redes eléctricas. Este modelo permite un sistema más flexible y eficiente. Además, facilita la reducción de emisiones contaminantes.
Los autores consideran que el cable submarino no es solo una conexión. Lo definen como una pieza estratégica que condiciona el modelo energético del futuro.
El análisis se enmarca en el concepto de sistemas energéticos inteligentes. Este enfoque plantea coordinar todas las infraestructuras para optimizar recursos y mejorar el suministro.
Los resultados del estudio se han publicado en la revista científica Energy. La investigación ha contado con financiación de fondos FEDER dentro del programa INTERREG MAC 2021-2027 y apoyo del Ministerio de Universidad e Investigación de Italia.
Desde la ULPGC destacan que la clave no es solo aumentar la producción renovable. Insisten en que es fundamental planificar cómo se integran las distintas tecnologías.
El trabajo concluye que este modelo puede aplicarse a otros territorios insulares. La experiencia de La Gomera abre nuevas vías para avanzar hacia sistemas energéticos más sostenibles y resilientes.







