El Parlamento de Canarias aprobó una iniciativa del PP para reforzar la protección de asentamientos históricos. La medida busca adaptar la normativa estatal a la realidad insular.
El Partido Popular de Fuerteventura ha valorado el avance logrado en la Cámara regional para defender los asentamientos junto al mar. La propuesta, aprobada la pasada semana, pide al Estado modificar la Ley de Costas de 1988.
La iniciativa parte de una Proposición No de Ley impulsada por los populares. El texto plantea ajustar la normativa estatal a la singularidad del archipiélago. Según el partido, la ley actual no contempla la realidad histórica de muchos enclaves.
Desde el PP insisten en que numerosos núcleos existían antes de la normativa vigente. Por ello, consideran necesario un marco legal que garantice su continuidad.
La protección de núcleos costeros en Canarias busca garantizar estabilidad legal a familias históricas
La parlamentaria por Fuerteventura, María Saavedra, subrayó el valor social de estos enclaves. Explicó que muchas familias mantienen vínculos directos con estos espacios.
“Gran parte de los majoreros tiene relación con estos núcleos o conoce a alguien que vive allí”, afirmó. También destacó ejemplos como Majanicho o Los Molinos.
Saavedra defendió que estas comunidades han cuidado el entorno durante generaciones. En este sentido, insistió en que la ley debe reconocer esa realidad.
Además, reclamó que la gestión se realice desde Canarias. Considera que la cercanía permite aplicar criterios más ajustados. “Aquí conocemos mejor nuestro territorio y sus necesidades”, señaló.
El Partido Popular también recordó el respaldo del Estatuto de Autonomía. A esto se suma el decreto de transferencia de competencias aprobado en 2022. Ambos instrumentos, según el partido, permiten una gestión más adecuada del litoral.
En consecuencia, la formación apuesta por una ordenación que respete la identidad canaria. El objetivo es evitar la desaparición de asentamientos tradicionales.
Saavedra concluyó que esta iniciativa aporta seguridad a las familias. También refuerza la protección del territorio insular desde una visión más cercana y realista.






