El Museo Arqueológico de Fuerteventura recibió una pieza cerámica única de la cultura majo. La donación la realizó Juan Martín Guerra.
El Cabildo de Fuerteventura presentó este jueves una pieza de gran valor patrimonial que ya forma parte de los fondos del Museo Arqueológico de Fuerteventura. La cerámica aborigen, vinculada al pueblo majo, llega al museo tras la donación realizada por Juan Martín Guerra, quien decidió devolverla a la isla después de conservarla durante décadas.
La incorporación de esta vasija refuerza la conservación del patrimonio arqueológico en Fuerteventura y amplía el conocimiento sobre las tradiciones del pueblo aborigen majorero. Además, el acto sirvió para destacar el papel de la ciudadanía en la protección de la memoria histórica insular.
La presidenta del Cabildo, Lola García, agradeció públicamente el gesto del donante. Según explicó, esta pieza “no es solo una cerámica, sino una parte fundamental de nuestra identidad y de la cultura del pueblo majo”. También recordó que el patrimonio debe permanecer accesible para toda la ciudadanía y protegido por las instituciones públicas.
Por su parte, el consejero Rayco De León destacó que esta incorporación responde a la estrategia del museo para recuperar bienes arqueológicos dispersos fuera de la isla. Además, insistió en que la colaboración ciudadana resulta esencial para que piezas privadas regresen al ámbito público.
La cerámica del pueblo majo en Fuerteventura regresa después de más de cinco décadas fuera de la isla
La pieza será sometida ahora a un proceso de catalogación y estudio técnico por parte de los especialistas del museo. Los expertos analizarán tanto sus características decorativas como su contexto histórico para ampliar la información sobre la cultura material aborigen.
Durante el acto también intervino el maestro alfarero y experto en cerámica Silverio López. Además, Juan Martín Guerra explicó que siguió el rastro de la vasija durante años hasta adquirirla finalmente en 1996. Desde entonces, decidió conservarla hasta encontrar el momento adecuado para devolverla a Fuerteventura.
La historia documentada de esta cerámica comienza en 1971 en el conocido Bazar Estoril de Las Palmas de Gran Canaria. Entonces pertenecía a la colección privada de Chandan Bulchand, cónsul de la India en Las Palmas. La autenticidad de la pieza fue validada por el historiador y arqueólogo Julio Moisés, quien la calificó como una obra única por su tipología y decoración.
La vasija presenta pequeñas muescas en su borde. Según los especialistas, esas marcas se realizaron hace décadas durante los análisis que confirmaron su origen en la antigua Maxorata.
Con esta incorporación, el Museo Arqueológico de Fuerteventura continúa consolidando su papel como espacio clave para la recuperación y divulgación del patrimonio histórico majorero. El Cabildo anima ahora a residentes y visitantes a conocer esta pieza y el resto de colecciones que custodia el centro arqueológico insular.










