El Cabildo de Fuerteventura insiste en que la mejor forma de ayudar a una tortuga marina con problemas es llamar al 112. La institución recuerda que una actuación inadecuada puede agravar el estado del animal.
El Cabildo de Fuerteventura, a través de la Consejería de Medio Ambiente, ha reforzado su campaña de sensibilización sobre la ayuda a tortugas marinas en Fuerteventura, con un mensaje claro dirigido a la ciudadanía: ante cualquier ejemplar que presente dificultades, la primera actuación debe ser llamar al 112 para activar el protocolo oficial de rescate.
La institución recuerda que este procedimiento permite movilizar al servicio de recogida de fauna accidentada, al equipo veterinario y al Centro de Recuperación y Conservación de Tortugas Marinas. El objetivo es garantizar que cada intervención se realice con todas las garantías para la supervivencia del animal.
El consejero de Medio Ambiente, Carlos Rodríguez, explica que «ante una tortuga marina con problemas, la mejor decisión siempre será avisar al 112 y dejar que actúen los profesionales. Una intervención inadecuada puede comprometer la recuperación del animal».
Además, subraya que la colaboración ciudadana resulta fundamental, aunque siempre debe desarrollarse siguiendo las indicaciones de los especialistas.
La ayuda a tortugas marinas en Fuerteventura comienza con una llamada al 112
La Consejería recuerda que no todas las tortugas que permanecen flotando en el mar necesitan ser rescatadas. Estos reptiles suelen permanecer en la superficie para regular su temperatura corporal, por lo que esa conducta no siempre indica que exista un problema.
Solo cuando el animal presente signos evidentes de dificultad o aparezca varado en la costa se debe llamar al 112, indicando la ubicación exacta y describiendo su estado para facilitar la intervención del equipo especializado.
Mientras llegan los profesionales, se aconseja mantener a la tortuga en un lugar tranquilo y protegido del sol, cubrirla con una toalla o manta húmeda y evitar cualquier manipulación innecesaria. Asimismo, el Cabildo insiste en que nunca debe devolverse al mar sin que los especialistas valoren previamente su estado.
La institución también recuerda que no se deben retirar redes, plásticos, sedales o anzuelos que puedan estar atrapando al animal. Una manipulación incorrecta podría provocar lesiones más graves o dificultar el posterior tratamiento veterinario. En caso de observar daños en el caparazón, tampoco debe ejercerse presión sobre las zonas afectadas.
Además, se recomienda tomar fotografías tanto del animal como del lugar donde se encuentra. Estas imágenes pueden aportar información útil al equipo encargado de su recuperación y facilitar el diagnóstico inicial.
Con esta campaña, el Cabildo de Fuerteventura busca reforzar la conservación de las tortugas marinas y fomentar una respuesta responsable por parte de la ciudadanía. La institución recuerda que, tanto si el animal está vivo como si aparece sin vida, el protocolo adecuado sigue siendo el mismo: avisar al 112 para que los profesionales puedan intervenir de forma segura.







