El colegiado del encuentro entre el Atlético Pájara y el CD Hubara reconoció un error en la identificación de una persona implicada en los incidentes ocurridos durante el partido disputado este fin de semana.
El árbitro admitió, tras revisar lo sucedido con más calma, que confundió al encargado de material del Atlético Pájara con la persona que supuestamente había agredido a un jugador del CD Hubara.
Según explicó en su aclaración, la tensión vivida durante el encuentro, junto a la invasión de campo y la confusión generalizada, provocaron una interpretación errónea de los hechos.
El colegiado detalló que el encargado de material no estaba agrediendo al futbolista rival. En realidad, intentaba sujetarlo mientras el jugador forcejeaba con un aficionado del Atlético Pájara.
Además, señaló que la coincidencia en la vestimenta entre el aficionado y el miembro del cuerpo técnico contribuyó a la equivocación durante unos hechos que ocurrieron con gran rapidez.
El incidente en Pájara generó confusión durante los momentos de máxima tensión
En su rectificación, el árbitro explicó que el contexto vivido sobre el terreno de juego dificultó identificar correctamente a las personas implicadas en el altercado.
El colegiado reconoció que la identificación incluida inicialmente en el acta no se ajustaba con exactitud a lo realmente sucedido y consideró necesario corregirla oficialmente.
La aclaración llega después de la polémica generada tras el encuentro entre ambos equipos y de las reacciones surgidas en torno a los incidentes ocurridos al finalizar el partido.
El Atlético Pájara y el CD Hubara quedaron así en el centro de la atención deportiva insular tras unos hechos que provocaron tensión tanto dentro como fuera del terreno de juego.
El árbitro corrige oficialmente la identificación reflejada en el acta del partido
La rectificación del colegiado podría resultar relevante para posibles decisiones disciplinarias relacionadas con los incidentes registrados durante el encuentro.
El escrito reconoce de manera expresa el error cometido en la identificación de la persona implicada, aclarando que se trató de una confusión derivada del contexto vivido durante el partido.
La situación ha generado debate en el fútbol regional sobre la presión y la dificultad de gestionar episodios de tensión en encuentros de alta intensidad.






