La frase clave: dinero público cultura marca la crítica lanzada por Drago Gran Canaria sobre el uso de fondos en la Isla. La organización cifra en más de 5,6 millones el gasto en eventos desde 2018.
El portavoz Luis de la Barrera cuestiona el modelo seguido por el Cabildo de Gran Canaria, al considerar que no prioriza el talento local ni garantiza el acceso a precios asequibles.
El análisis, basado en datos públicos, apunta a que gran parte de estos recursos se destinó a grandes eventos impulsados por promotoras privadas.
Dinero público cultura bajo revisión en Gran Canaria
Entre los eventos más beneficiados destaca el Gran Canaria Live Fest, con más de 1,4 millones de euros en financiación pública. Le sigue el Atresplayer Day, con 642.000 euros.
También aparecen otros nombres como el Festival Mar Abierto, con cerca de 600.000 euros acumulados, el Boombastic Festival, con 450.000 euros, o el Cirque du Soleil, que recibió 428.000 euros.
A estos se suman producciones audiovisuales como la serie Weiss & Morales o conciertos internacionales con ayudas de hasta 160.000 euros.
Desde Drago insisten en que el problema no es la celebración de estos eventos, sino el modelo de financiación. Según De la Barrera, muchos de ellos cuentan con una presencia “testimonial o inexistente” de artistas canarios.
Críticas por invitaciones y falta de criterios claros
Otro de los puntos que genera polémica es el número de entradas gratuitas vinculadas a estos patrocinios. El informe cifra en más de 4.500 las invitaciones repartidas, de las cuales más de 1.500 eran accesos VIP.
Para Drago Gran Canaria, este dato refuerza la idea de que el dinero público cultura se está gestionando de forma discrecional. “Se percibe más como una herramienta de decisión política que como una estrategia cultural planificada”, sostiene De la Barrera.
La organización plantea un cambio en el sistema de patrocinios. Propone convocatorias públicas con criterios claros, mayor transparencia y la inclusión de factores como sostenibilidad, igualdad y precios accesibles.
Además, defiende que cualquier financiación pública debe priorizar el talento canario, desde artistas hasta técnicos y productores.
De la Barrera concluye que el objetivo debe ser fortalecer el sector cultural local. “Gran Canaria tiene talento y creatividad. El dinero público debe servir para impulsarlo”, afirma.






