La Feria del Bonito Morro Jable vuelve a convertirse en escaparate del talento joven. Entre fogones, tapas y ambiente festivo, Daniel, alumno del CIFP Morro Jable, ha sido uno de los protagonistas de esta cuarta edición.
El estudiante, que cursa su primer año de formación, participa activamente en la elaboración de tapas para los asistentes. “Estamos sacando cositas para que la gente coma y disfrute”, explica con naturalidad mientras trabaja junto a sus compañeros.
A pesar de ser su debut en el centro, Daniel tiene claro su camino. Este año finaliza su formación en restauración y ya piensa en continuar con el segundo curso de cocina antes de dar el salto a las prácticas profesionales.
Feria del Bonito Morro Jable, cantera de futuros cocineros
La Feria del Bonito Morro Jable no solo atrae a vecinos y turistas, también se ha consolidado como un espacio de aprendizaje real para estudiantes. En este contexto, Daniel representa a una nueva generación que apuesta por la cocina desde edades tempranas.
Su vocación no es casual. “Desde los siete años estoy en cocina”, comenta. En su familia, la tradición culinaria ha sido clave. Su madre y otros familiares han influido en su decisión de dedicarse a este oficio.
En casa, reconoce que comparte los fogones. “A veces cocina mi madre y a veces yo”, dice entre risas, dejando claro que la pasión le viene de pequeño y se ha ido fortaleciendo con la experiencia.
Sueños más allá de los fogones
Aunque su objetivo es convertirse en cocinero profesional, Daniel también mira al futuro con mentalidad emprendedora. No descarta abrir su propio restaurante en Fuerteventura, pero sorprende con otra meta: generar ingresos a través de internet.
“Me gustaría tener un restaurante, pero también hacer dinero online”, afirma, reflejando la visión de muchos jóvenes que combinan formación tradicional con nuevas oportunidades digitales.
La feria, mientras tanto, sigue su ritmo entre platos, música y visitantes. Y en medio de ese ambiente, Daniel continúa trabajando con ilusión, demostrando que el futuro de la gastronomía local está en buenas manos.






