El Grupo Nacionalista Canario ha rechazado en el Parlamento autonómico la propuesta presentada por Vox para prohibir el uso del burqa y el niqab. La diputada Jana González Alonso advirtió de que esta medida tendría un efecto excluyente sobre las mujeres que utilizan estas prendas.
Durante el debate parlamentario, Jana González aseguró que la prohibición supondría una mayor reclusión de estas mujeres y favorecería su aislamiento social. Según explicó, la iniciativa no protege a las víctimas de violencia machista, sino que podría agravar su situación.
La parlamentaria nacionalista criticó además que la propuesta contemple sanciones y posibles expulsiones del territorio para mujeres extranjeras no nacionalizadas que utilicen este tipo de vestimenta.
La diputada sostuvo que este planteamiento contribuye a revictimizar a las mujeres afectadas y las aparta todavía más del espacio público.
El debate sobre el burqa y el niqab en Canarias enfrenta posiciones políticas en el Parlamento
Durante su intervención, Jana González reconoció que tanto el burqa como el niqab representan símbolos de sometimiento patriarcal. Sin embargo, insistió en que la solución no pasa por prohibir estas prendas, sino por trabajar en medidas de protección y apoyo para las mujeres que puedan sufrir situaciones de violencia o coerción.
La diputada recordó además que el ordenamiento jurídico español ya contempla mecanismos para perseguir la violencia machista independientemente de cómo se ejerza sobre las mujeres.
González también hizo referencia a resoluciones del Tribunal Supremo relacionadas con restricciones similares aprobadas en otros municipios españoles. Según explicó, cualquier limitación vinculada a la libertad religiosa debe respetar los derechos fundamentales y analizar cuidadosamente sus consecuencias sociales.
En este sentido, la parlamentaria alertó de que prohibir estas prendas puede aumentar el aislamiento de las mujeres musulmanas y generar efectos contraproducentes.
La diputada nacionalista acusó además a Vox de utilizar este debate para alimentar la confrontación cultural y política. Según señaló, muchas de las iniciativas impulsadas por la formación de ultraderecha buscan convertir la convivencia social en un conflicto entre culturas.
El Grupo Nacionalista Canario defendió finalmente que la lucha contra la violencia machista debe centrarse en proteger a las víctimas y garantizar su integración social, evitando medidas que puedan agravar situaciones de exclusión.






