El joven ganadero apuesta por la calidad frente a la cantidad. Su marca Caprarius gana presencia dentro y fuera de la isla.
La historia de Rayco Ramos Caprarius refleja la evolución de la quesería en Pájara hacia modelos más modernos y sostenibles. El productor majorero presentó su proyecto en Salón Gourmets, donde destacó el papel de las redes sociales en la promoción del producto local.
Durante la entrevista en Radio Televisión Sur Fuerteventura, el ganadero explicó que actualmente su producción está prácticamente vendida. Solo dispone de queso tierno debido a la época de paridera del ganado. En pocas semanas retomará la elaboración de su producto más demandado.
Ramos apuesta por una cabaña ganadera más reducida. Defiende que menos cantidad permite controlar mejor todo el proceso. Desde la alimentación del animal hasta la venta final, busca garantizar la máxima calidad.
La quesería en Pájara se reinventa con jóvenes ganaderos que apuestan por calidad e innovación
El proyecto Caprarius destaca por su enfoque artesanal. Sin embargo, incorpora herramientas actuales como la venta online y la promoción digital. El propio productor reconoce que hoy es clave estar presente en redes sociales.
El nombre de la marca también refleja esa visión. “Caprarius” proviene del latín y busca diferenciarse. Frente a la tradición de usar nombres familiares, Ramos optó por una identidad moderna y reconocible.
Además, trabaja en nuevos productos derivados de la leche de cabra. Entre ellos, queso azul, yogur o variedades de pasta blanda. Incluso estudia incorporar helados artesanales a su oferta.
El objetivo es ampliar la gama sin perder esencia. Para ello, prioriza el control del proceso frente al aumento de producción.
El joven ganadero alerta de la caída del sector y la falta de relevo generacional en la isla
Ramos también puso el foco en la situación del sector primario. Advirtió que la cabaña ganadera ha caído hasta un 40% en Canarias. En Fuerteventura, el descenso es aún más acusado.
Según explicó, la falta de relevo generacional es el principal problema. La dedicación que exige la ganadería dificulta la incorporación de jóvenes. Aun así, defiende que sí hay nuevas generaciones comprometidas.
En paralelo, impulsa el turismo vinculado a la quesería. Organiza visitas guiadas y catas para grupos reducidos. También trabaja en experiencias donde el visitante pueda vivir el día a día de un ganadero.
Su propuesta combina tradición, innovación y sostenibilidad. Un modelo que busca asegurar el futuro del queso majorero desde Pájara.
Puedes ver la entrevista completa aquí






