El diputado del Grupo Nacionalista Canario, Mario Cabrera, ha mostrado un firme posicionamiento en defensa del sector pesquero artesanal del archipiélago frente a la posible implantación de la pesca de cerco para la cría y engorde de túnidos. Durante su intervención en la comisión de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Parlamento de Canarias, Cabrera aseguró que esta práctica resulta incompatible con el modelo tradicional que caracteriza a la flota canaria.
En este sentido, el parlamentario majorero subrayó que la decisión aprobada por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) en noviembre de 2025 se ha tomado sin contar con el propio sector pesquero de las islas. Por ello, reiteró su apoyo a los pescadores y garantizó que “ahí nos van a tener” en la defensa de sus intereses.
Rechazo unánime del sector pesquero
Asimismo, representantes del sector, como el presidente de la Federación Regional de Cofradías, Lorenzo Brito, y el presidente de la Federación Provincial de Las Palmas, Gabriel Jiménez, advirtieron sobre las consecuencias negativas que podría acarrear este modelo. En concreto, alertaron de que en otras regiones donde se ha implantado, como el Mediterráneo o el País Vasco, la presencia de grandes industrias ha reducido significativamente la actividad de la pesca artesanal.
Además, recordaron que técnicas como la pesca de cerco o el arrastre —prohibidas en Canarias— han contribuido históricamente a la sobreexplotación de especies como el atún rojo o el patudo. Por tanto, defendieron que el modelo canario, basado en prácticas sostenibles y de bajo impacto, debe preservarse como seña de identidad del archipiélago.
Defensa del modelo tradicional y sostenible
Por otro lado, Cabrera insistió en que Canarias ha optado de forma consciente por no implantar artes industriales, priorizando la conservación del medio marino y la sostenibilidad de los recursos. En consecuencia, afirmó que la pesca de cerco “es incompatible con el modelo que la flota artesanal canaria ha querido mantener también por una cuestión de identidad”.
Igualmente, el diputado destacó la necesidad de proteger el sector ante el problema del relevo generacional, ya que la continuidad de la actividad depende de garantizar condiciones viables para los profesionales del mar.
Finalmente, Cabrera recordó el compromiso histórico del sector pesquero con la defensa del medio ambiente. En esta línea, reiteró su rechazo no solo a la pesca industrial, sino también a otras amenazas como las prospecciones petrolíferas, la implantación de eólicas marinas en zonas sensibles como El Banquete, en Morro Jable, o la extracción de tierras raras, por su posible impacto sobre el ecosistema marino.





