Las familias del alumnado de los CEIP Todoque y Los Campitos han reclamado una respuesta urgente sobre el futuro de sus centros educativos. Casi cinco años después de la erupción del volcán Tajogaite, los escolares continúan recibiendo clases en instalaciones provisionales y sin una solución definitiva confirmada.
Las AMPAS de ambos colegios han remitido una carta pública a distintas administraciones y a los responsables del proyecto Rotary La Palma para exigir transparencia y conocer el calendario real previsto para construir un centro educativo estable. Además, advierten de que iniciarán movilizaciones si no reciben respuestas en un plazo máximo de diez días.
La lava destruyó por completo los dos colegios durante la erupción volcánica de 2021. Desde entonces, el alumnado comparte espacio en el CER Princesa Acerina junto a la Escuela Insular de Música.
Las familias recuerdan que en marzo de 2023 la organización Rotary anunció públicamente su compromiso de financiar un nuevo colegio. Para ello logró recaudar alrededor de 600.000 euros mediante donaciones solidarias. Sin embargo, denuncian que el proyecto no ha avanzado y que siguen sin conocer cuál será su desarrollo definitivo.
El futuro educativo tras el volcán Tajogaite preocupa a las familias afectadas
Las asociaciones de madres y padres consideran que la incertidumbre se ha prolongado durante demasiado tiempo. Según exponen en su escrito, la falta de una solución estable está provocando la pérdida progresiva de alumnado.
Las AMPAS aseguran que muchas familias han optado por trasladar a sus hijos a otros centros educativos debido a la ausencia de respuestas concretas. Como consecuencia, una comunidad escolar que podía superar la treintena de alumnos apenas mantiene hoy algo más de una veintena.
“Estos niños ya vivieron una pandemia, después perdieron sus colegios y ahora siguen creciendo en una espera interminable”, lamentan los representantes de ambas comunidades educativas.
Entre las cuestiones planteadas, solicitan información detallada sobre el estado actual del proyecto Centro Educativo Rotary La Palma, el destino de los fondos recaudados y las alternativas previstas si la iniciativa original no llega a ejecutarse.
También reclaman a las administraciones públicas responsables un calendario concreto, una solución definitiva y la identificación de los responsables políticos y técnicos encargados del proceso.
El presidente del AMPA El Pastelero y portavoz de ambas asociaciones, Oliver Barreto, afirma que muchas familias se sienten engañadas tras años de promesas incumplidas. Según explica, el objetivo sigue siendo mantener unidos a los alumnos que pertenecían a las comunidades de Todoque, El Paraíso y otros núcleos afectados por la erupción.
Las familias insisten en que no solicitan proyectos extraordinarios ni inversiones desproporcionadas. Reclaman, simplemente, un centro educativo digno que permita preservar una comunidad escolar que sobrevivió a una de las mayores catástrofes recientes vividas en Canarias.
La preocupación también alcanza al profesorado, que continúa desarrollando su labor en un escenario marcado por la incertidumbre sobre el futuro de estos centros educativos.










