El eurodiputado canario Gabriel Mato ha valorado de forma positiva la aprobación en el Parlamento Europeo del acuerdo sobre las Nuevas Técnicas Genómicas (NGTs). Según señaló, esta normativa abre nuevas posibilidades para el sector primario y favorece el desarrollo de una agricultura más preparada para afrontar los desafíos actuales.
Mato considera que el acuerdo permitirá impulsar variedades agrícolas capaces de responder mejor a problemas como la sequía, las plagas o las enfermedades que afectan a los cultivos. Una situación especialmente relevante para territorios con limitaciones hídricas como Canarias.
El representante canario explicó que la nueva regulación supone un avance importante para la innovación agrícola dentro de la Unión Europea. A su juicio, la normativa actual había quedado desfasada respecto a los avances científicos alcanzados en los últimos años.
La agricultura genómica en Canarias puede mejorar la adaptación al cambio climático
Gabriel Mato destacó que las nuevas técnicas facilitarán la obtención de cultivos más resistentes a la escasez de agua y a diferentes amenazas fitosanitarias.
Según explicó, estas herramientas permitirán reducir la dependencia de determinados productos químicos y avanzar hacia modelos productivos más sostenibles. Además, contribuirán al cumplimiento de los objetivos climáticos fijados por la Unión Europea.
El eurodiputado aseguró que el desarrollo de variedades mejor adaptadas ayudará a reforzar la capacidad de respuesta del sector agrícola ante los efectos del cambio climático.
«El desarrollo de nuevas variedades más resistentes a la sequía, a las plagas y a las enfermedades puede contribuir a mejorar la capacidad de adaptación de la agricultura canaria y europea a los retos actuales», afirmó.
Mato también defendió que Europa debe aprovechar el potencial de la ciencia para mantener la competitividad de sus productores y avanzar en innovación.
Las regiones ultraperiféricas podrán beneficiarse de cultivos más eficientes
El europarlamentario subrayó que esta normativa puede resultar especialmente beneficiosa para Canarias y para el conjunto de las regiones ultraperiféricas europeas.
La posibilidad de desarrollar cultivos con menor demanda de recursos permitirá optimizar el uso del agua y mejorar el rendimiento agrícola en territorios con condiciones climáticas complejas.
Además, destacó que estas innovaciones pueden ayudar a fortalecer la competitividad del sector primario y garantizar una mayor seguridad alimentaria en el futuro.
Para Mato, la aprobación del acuerdo representa un paso decisivo hacia una agricultura más eficiente, sostenible y preparada para responder a los retos medioambientales y económicos que afronta Europa en las próximas décadas.






