El Partido Popular de Puerto del Rosario ha cargado duramente contra el alcalde del municipio tras su participación en la Feria Internacional de Turismo (FITUR), donde, según los populares, intentó proyectar una imagen de compromiso con el deporte que «no se corresponde en absoluto con la realidad de su gestión».
Desde el grupo popular se denuncia que, a día de hoy, muchos jóvenes del municipio se ven obligados a utilizar instalaciones educativas para practicar deporte ante la falta de infraestructuras deportivas municipales adecuadas. A esta situación se suma el «grave deterioro» de canchas deportivas en distintos barrios y pueblos, así como la «inexistencia total de nuevas infraestructuras deportivas» creadas durante la actual legislatura.
La portavoz del PP en Puerto del Rosario, Ana Padilla, ha sido tajante al respecto: “Resulta incomprensible que el alcalde acuda a FITUR a vender una apuesta por el deporte que no existe. Los hechos son claros: no se ha construido ni una sola infraestructura deportiva en esta legislatura y las que existen están en condiciones lamentables”.
Padilla también ha criticado el reciente presupuesto municipal para 2026, asegurando que los datos «desmontan por completo el discurso oficial del grupo de gobierno». «La suma de las partidas destinadas al mantenimiento e inversión en instalaciones deportivas es inferior al presupuesto conjunto de solo tres fiestas: la del Rosario, el Carnaval y la Navidad. Con estos números, es una falta de respeto que el alcalde viaje a Madrid con dinero de todos para presumir de algo que no está haciendo», afirmó.
Desde el Partido Popular se considera que esta forma de actuar refleja una «clara desconexión entre la propaganda institucional y las necesidades reales de los vecinos». «El deporte no se impulsa con titulares ni con viajes, se impulsa con inversión, planificación y compromiso real con los ciudadanos», añadió la portavoz popular.
Por todo ello, el Partido Popular de Puerto del Rosario exige al alcalde «seriedad y responsabilidad», y le insta a abandonar la «política de escaparate» para apostar decididamente por el deporte en el municipio mediante acciones concretas que repercutan directamente en el bienestar de los vecinos.







