La mejora de la desaladora La Restinga eleva la producción de agua y reduce el consumo energético en El Hierro.
El Gobierno de Canarias ha culminado la modernización del módulo B de la Estación Desaladora de Agua de Mar (EDAM) de La Restinga, en el municipio de El Pinar. El consejero Manuel Miranda entregó la instalación renovada al Cabildo de El Hierro tras una inversión de 1,1 millones de euros ejecutada por la Dirección General de Aguas.
Durante la visita, Miranda defendió que invertir en infraestructuras hidráulicas garantiza igualdad entre islas y refuerza la cohesión territorial. Además, aseguró que el Ejecutivo autonómico trabaja para dotar a todos los territorios de sistemas modernos y eficientes frente al cambio climático.
La desaladora La Restinga mejora su producción y asegura el abastecimiento durante todo el año
La actuación responde a las necesidades detectadas por el Consejo Insular de Aguas ante el deterioro de las instalaciones. La planta había perdido rendimiento y aumentaba su consumo energético debido a su antigüedad.
Con la renovación, el módulo B alcanza una producción de 2.000 metros cúbicos diarios. Sumado al módulo A, la instalación eleva su capacidad total hasta unos 3.000 m³ al día. Este incremento permite reforzar el abastecimiento urbano y el suministro agrícola en El Pinar.
El presidente del Cabildo, Alpidio Armas, valoró el compromiso del Gobierno autonómico con la isla. Según indicó, si el sistema mantiene su rendimiento, El Hierro contará con garantía hídrica durante todo el año.
En la visita también participó el consejero Narvay Quintero, quien destacó el impacto positivo en el sector primario. Subrayó que estas mejoras facilitan el abastecimiento humano y aumentan la disponibilidad de agua para la agricultura.
La modernización introduce tecnología más eficiente y reduce el consumo energético de la planta
El proyecto incorpora tecnología de ósmosis inversa con equipos de alta presión, sistemas avanzados de filtración y mecanismos de recuperación energética. Además, la planta ahora funciona con mayor autonomía entre módulos, lo que mejora su fiabilidad.
El agua producida cumple con los criterios sanitarios vigentes y es apta tanto para consumo humano como para riego agrícola. Esta mejora se adapta al crecimiento de la población y al aumento de la actividad agrícola en la zona.
La obra fue adjudicada en septiembre de 2024 a una unión temporal de empresas y comenzó en noviembre del mismo año. Tras el periodo de pruebas, la instalación ya opera a pleno rendimiento.
Miranda concluyó que este tipo de actuaciones consolidan un modelo de desarrollo equilibrado. A su juicio, el acceso al agua en Canarias define el futuro económico y social de las islas.






