El Club de Bola Morro Jable ha decidido alzar la voz. A través de un comunicado público, el equipo denuncia la falta de instalaciones para la bola canaria en Morro Jable, una situación que, aseguran, contrasta con el crecimiento que ha experimentado este deporte en Fuerteventura en los últimos años.
El club responde así al debate generado en los últimos días, dejando claro que su malestar no es nuevo. Según explican, llevan años reclamando infraestructuras dignas al Ayuntamiento de Pájara sin obtener una solución real.
Los datos respaldan parte de su reivindicación. La evolución de licencias en la isla refleja un crecimiento sostenido desde 2001, cuando apenas había 24 jugadores registrados. El número fue aumentando progresivamente hasta superar los 500 en 2009, en la etapa de mayor auge.
Tras un descenso en la década siguiente, coincidiendo con el abandono de instalaciones, la recuperación vuelve a ser evidente en los últimos años. En 2025, la cifra alcanza las 531 licencias, el dato más alto registrado hasta ahora. Este repunte refuerza la idea de que la bola canaria sigue viva y en expansión.
Morro Jable sin instalaciones pese al crecimiento
El contraste es claro. Mientras el número de jugadores aumenta, la bola canaria en Morro Jable continúa sin espacios adecuados para su práctica. El club recuerda que en la localidad la actividad desapareció durante casi ocho años tras 2010, y que no fue hasta 2022 cuando se recuperó gracias al impulso del capitán Alexis Rosa González.
Desde entonces, aseguran haber presentado múltiples solicitudes formales, siguiendo los procedimientos administrativos, sin que se haya materializado ninguna solución. Además, advierten de que la situación se ha agravado, ya que podrían perder los espacios actuales sin alternativa.
Otro dato relevante es la distribución de equipos por municipios. En 2025, más de la mitad se concentran en Puerto del Rosario (53%), seguido de La Oliva (22%) y Tuineje (18%). Pájara, en cambio, apenas representa un 1% del total, lo que evidencia el retraso del municipio en este ámbito.
La bola canaria en Morro Jable, en desventaja dentro de la isla
La evolución histórica también muestra cómo Pájara fue uno de los puntos fuertes del deporte entre 2006 y 2009, cuando llegó a contar con varios equipos y competiciones activas. Sin embargo, esa presencia se fue diluyendo con el tiempo.
En la actualidad, otros municipios han consolidado su estructura deportiva, mientras que en Morro Jable la recuperación depende casi exclusivamente de la iniciativa del propio club. Esta falta de apoyo institucional, denuncian, pone en riesgo la continuidad del proyecto.
“Después de más de doce años sin soluciones, es difícil confiar en nuevas promesas”, señalan desde el equipo, que insiste en que seguirá defendiendo este deporte tradicional.
El mensaje es claro: el crecimiento de la bola canaria en la isla no se está traduciendo en mejoras para todos los municipios. En el caso de Morro Jable, el club reclama hechos concretos que permitan consolidar la actividad y evitar un nuevo retroceso.







