El proyecto urbanístico de El Mojón en Arona vuelve al centro del debate. Drago Canarias reclama su paralización inmediata.
La formación considera que el desarrollo, con 9.000 camas previstas, agrava los problemas sociales y territoriales del municipio.
El plan parcial de El Mojón, situado en el municipio de Arona, contempla una gran actuación urbanística sobre casi un millón de metros cuadrados. Incluye cuatro hoteles, villas de lujo y viviendas unifamiliares. Sin embargo, no reserva suelo para vivienda pública o protegida.
Desde Drago Canarias alertan de que esta iniciativa refuerza un modelo basado en el turismo y la construcción. A su juicio, ese modelo no responde a las necesidades actuales de la población local.
El plan de El Mojón en Arona prioriza el turismo frente a la vivienda accesible
La portavoz de Drago Tenerife, Carmen Peña, criticó con dureza el proyecto. Aseguró que “la construcción de una nueva ciudad turística agravará la presión sobre el territorio”.
El desarrollo prevé que un 40 % del suelo se destine a uso turístico. El resto incluirá viviendas unifamiliares con precios superiores a los 300.000 euros. Según la formación, estas cifras dejan fuera a gran parte de la ciudadanía canaria.
Además, el municipio cuenta con más de 14.000 viviendas vacías. Este dato representa el 27 % del total. Para Drago Canarias, esta realidad cuestiona la necesidad de construir nuevos inmuebles.
Datos sociales y económicos que refuerzan la crítica al proyecto urbanístico
El contexto socioeconómico de Arona también preocupa. La renta media anual por persona se sitúa en 11.183 euros, según datos del INE. A esto se suma el aumento de situaciones de vulnerabilidad.
El municipio registra uno de los mayores índices de sinhogarismo de la isla. Según un informe de Cáritas financiado por el Cabildo de Tenerife, concentra el 10,8 % de los casos detectados.
Peña advirtió que el proyecto puede empeorar esta situación. Señaló que cada vez más trabajadores no pueden acceder a una vivienda digna. “Hay personas con empleo que viven en coches o infraestructuras abandonadas”, afirmó.
También puso el foco en la movilidad. El incremento de población previsto implicará más tráfico. En especial, aumentará el uso de vehículos de alquiler en una zona ya saturada.
Desde Drago Canarias insisten en que el plan no está pensado para la población local. Consideran que favorece a fondos de inversión y compradores extranjeros con alto poder adquisitivo.






