La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, encabezada por Mariano H. Zapata, ha publicado en su página web el manual de buenas prácticas para el uso de la flora nativa en jardinería, un documento que establece criterios técnicos para el diseño, ejecución y mantenimiento de espacios ajardinados con el objetivo de reforzar la conservación de la biodiversidad y fomentar un uso más eficiente de los recursos naturales en las islas.
El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, aseguró que “esta guía refleja el compromiso del Gobierno de Canarias con la protección de nuestro patrimonio natural y con la promoción de un modelo de desarrollo más sostenible”. Asimismo, destacó que “apostar por la flora nativa no solo ayuda a preservar los ecosistemas del Archipiélago, sino que también permite optimizar el consumo de agua y lograr una mejor integración paisajística de los espacios públicos y privados”.
En esta línea, añadió que “ofrecemos soluciones prácticas para avanzar hacia una jardinería más responsable, que contribuya activamente a la conservación de la biodiversidad y a la creación de infraestructuras verdes que mejoren la conectividad ecológica”, al tiempo que subrayó que la guía “facilita la toma de decisiones tanto a las administraciones públicas como a los profesionales del sector y a la ciudadanía”.
Información en detalle
El manual responde a la necesidad de abordar los impactos ambientales derivados del uso generalizado de especies vegetales exóticas, cuya proliferación ha favorecido la expansión de especies invasoras en el medio natural canario. Estas pueden desplazar a la flora autóctona, alterar los hábitats y generar importantes daños ambientales y económicos.
Además, la introducción accidental de invertebrados, hongos o patógenos supone un riesgo para los cultivos y la biodiversidad insular, mientras que muchas especies tropicales requieren un elevado consumo de agua, un factor especialmente relevante en un contexto de escasez hídrica y episodios recurrentes de sequía.
Frente a este escenario, la guía pone en valor el uso de especies nativas, adaptadas de forma natural a las condiciones climáticas y del suelo de las islas, con menores necesidades hídricas y fitosanitarias y una alta capacidad de integración en el paisaje. Su incorporación en jardines contribuye además a crear refugios para la fauna, servir de fuente de semillas y favorecer la conectividad ecológica.
El documento establece criterios claros para la selección de especies —teniendo en cuenta su funcionalidad, el riesgo de hibridación y la normativa vigente— e incluye recomendaciones técnicas para el diseño de jardines capaces de reducir la erosión, estabilizar suelos, generar sombra, actuar como pantallas frente al viento y el ruido o funcionar como corredores ecológicos.
Entre sus herramientas destaca un visor cartográfico que permite conocer el porcentaje recomendado de flora canaria según la ubicación del proyecto, así como listados orientativos de especies en función de la isla, la altitud o la funcionalidad del espacio. Asimismo, incorpora 90 fichas con información detallada sobre especies nativas, incluyendo imágenes, distribución, claves de identificación y técnicas para su producción en vivero.
Toda la información y los recursos asociados al manual pueden consultarse en el siguiente enlace:





