El diputado del Grupo Nacionalista Canario, Mario Cabrera González, intervino en la Comisión de Agricultura Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, para defender al sector pesquero canario ante la posibilidad de implantar el cerco para rabil y atún rojo en aguas canarias.
El parlamentario majorero intervino tras la comparecencia realizada por el administrador único de Seefood Canarias S.L., José Manuel González Navarro, quien asistió a dicha comisión a presentar el Plan de Activa Pesquera Experimental vinculada a la captura de estos túnidos altamente migratorios, y alertó del peligro que supone para la pesca artesanal canaria y para los ecosistemas marinos del archipiélago.
Cabrera cuestionó el planteamiento de este programa experimental, que estima la captura de alrededor de 500 toneladas de estos túnidos. “No se trata de un proyecto piloto, se trata de un gran proyecto industrial”, subrayó.
En este sentido, se posicionó en contra de esquilmar los recursos pesqueros. “Este es el ejemplo de en lo que no queremos que se convierta Canarias”, agregó.
El parlamentario nacionalista señaló que Canarias ya es puntera en pesca sostenible, un modelo que ha sido avalado y defendido a su vez por la propia comunidad europea, “por tratarse de una pesca selectiva y respetuosa con el medio marino”.
Para el diputado, este proyecto desconsidera la postura del sector pesquero y el acuerdo de la Federación Regional e Cofradías de Pescadores de Canarias, la Federación Provincial de Tenerife y la Federación provincial de Las Palmas sobre este asunto.
Además, Cabrera señaló el impacto negativo que tiene para el equilibrio marino este tipo de pesquería de arrastre y engorde del atún. Entre otras cuestiones, destacó la contaminación producida por el uso de complementos, cargados de nitratos, y el aumento de la sedimentación de heces, que se depositarán en el suelo marino generando turbidez y produciendo una pérdida de calidad del agua e interfiriendo en el equilibrio natural de los ecosistemas marinos.
En su intervención, Cabrera ejemplificó haciendo referencia a un estudio de Greenpeace, que las macro granjas marinas de salmones en países como Chile y Canadá han reducido hasta el 50% de la biodiversidad local.
Por otro lado, alertó sobre el peligro del escape de ejemplares que compiten con las especies salvajes, transfiriendo enfermedades o hibridando. A su vez, señaló la afección que podría tener para otras especies como los delfines, que viajan junto los atunes en cardúmenes, y que son susceptibles de ser capturados en el desarrollo de esta técnica.
Asimismo, Mario Cabrera destacó que “el sector pesquero ya ha fijado su posición al respecto y no podemos adoptar decisiones que comprometan su actividad, que además de constituir un referente en materia de pesca sostenible, forma parte esencial de nuestro patrimonio identitario”.
“Estamos contraponiendo un modelo basado en una pesca selectiva, respetuosa y sostenible, comprometida con la conservación de nuestros mares y nuestras comunidades, frente a otro centrado en la captura masiva y la maximización del beneficio económico a costa del entorno y de las comunidades locales, con graves efectos sobre el equilibrio de los ecosistemas y posibles consecuencias para la salud”, argumentó Cabrera.
A este respecto, insistió en que “la pesca industrial y la pesca artesanal no pueden convivir”. Para finalizar, el diputado señaló que tanto su posicionamiento como el de su grupo parlamentario representan una apuesta firme y decidida por seguir defendiendo al sector pesquero artesanal en Canarias.





