La intensa situación meteorológica que afecta este 24 de marzo a la provincia de Las Palmas ha obligado a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) a tomar medidas urgentes.
El rector, Lluís Serra, ha autorizado a los centros universitarios a adaptar la docencia. De este modo, podrán pasar a formato híbrido o completamente online según sus necesidades.
La decisión afecta directamente a estudiantes de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote. Además, responde a un objetivo claro: evitar riesgos ante las fuertes lluvias.
Desde la ULPGC insisten en que la prioridad es la seguridad. Sin embargo, también buscan mantener la actividad académica en la medida de lo posible.
Sin penalizaciones y con flexibilidad total
Una de las claves de la medida es la flexibilidad. El alumnado que no pueda desplazarse no será penalizado. No se contabilizarán faltas de asistencia.
Asimismo, el personal docente e investigador tampoco sufrirá consecuencias si no puede acudir a su puesto por motivos de seguridad.
Cada centro tendrá autonomía para decidir. Podrá optar por clases online o mantener parte de la presencialidad.
Además, la universidad recomienda seguir los canales oficiales. Web, redes sociales y correo serán fundamentales para conocer cambios de última hora.
Impacto en Fuerteventura y resto de islas
La medida tiene especial relevancia en islas como Fuerteventura. Allí, los desplazamientos pueden verse afectados rápidamente por condiciones meteorológicas adversas.
Por ello, esta decisión evita situaciones de riesgo innecesarias. También permite que el alumnado continúe con su formación sin interrupciones.
En consecuencia, la ULPGC refuerza su capacidad de respuesta ante emergencias. Un modelo que combina seguridad y continuidad educativa.
La institución hace un llamamiento claro. Pide a toda la comunidad universitaria actuar con prudencia y minimizar riesgos durante esta jornada.





