El cuidado también necesita cuidados. El Área de Salud de Fuerteventura ha destacado el papel esencial de los talleres dirigidos a personas cuidadoras, una iniciativa que gana peso en la isla por su impacto social y terapéutico.
La nueva edición del programa ‘Saber Cuidarse para Poder Cuidar’, presentada en Puerto del Rosario, busca mejorar la calidad de vida de quienes atienden a familiares dependientes, un colectivo muchas veces invisible pero fundamental.
Cuidar sin descuidarse: apoyo emocional y formación práctica
El programa, impulsado por la Red de Promoción de la Salud de Atención Primaria, alcanza su edición número 22 consolidándose como un recurso clave en Fuerteventura.
En 2025, quince cuidadoras participaron de forma continuada en los talleres. Los resultados han sido claros: mejora del bienestar emocional y adquisición de herramientas útiles para el día a día.
Este proyecto ofrece formación práctica en aspectos esenciales. Entre ellos, la gestión del estrés, la alimentación, la atención sanitaria básica o la ergonomía del cuidador.
También incluye formación en situaciones de emergencia, como la reanimación cardiopulmonar.
El director del Área de Salud, Tomás Pérez, subrayó la importancia de empoderar a los cuidadores.
Según explicó, dotarles de recursos mejora tanto su bienestar como la calidad de los cuidados que prestan.
Un programa que crece y une a toda la comunidad
La edición de 2026 amplía su alcance hasta un máximo de 30 participantes. Las sesiones se celebrarán en el Centro de Día para Personas Mayores Dependientes de Puerto del Rosario.
El programa destaca por su enfoque multidisciplinar. Participan entidades como el Cabildo de Fuerteventura, el Ayuntamiento capitalino o asociaciones como AFFA Fuerteventura.
También colabora la Sociedad Canaria de Geriatría y Gerontología, reforzando el carácter profesional del proyecto.
Este trabajo conjunto permite ofrecer una atención más completa y humana.
Además, el formato reducido favorece la participación activa. Esto facilita el intercambio de experiencias y crea un entorno de confianza.
Desde la organización destacan el compromiso de las personas cuidadoras. Su implicación, aseguran, es clave para el éxito del programa.
Porque cuidar a quienes cuidan se ha convertido en una prioridad para el sistema sanitario en Fuerteventura.







