Las escuelas infantiles de Pájara se han llenado de ilusión con la celebración del Carnaval 2026, que este año ha tenido como protagonista el universo Disney. Durante varios días, niños y niñas han disfrutado de desfiles, actividades y encuentros en diferentes localidades del municipio.
El Carnaval Disney en Pájara ha recorrido La Lajita, Costa Calma y el propio pueblo de Pájara, culminando con una jornada final muy especial en Morro Jable. Una iniciativa que ha destacado por la participación activa de familias y comunidad educativa.
Un carnaval para aprender, convivir y disfrutar en familia
A lo largo de la semana, los centros se transformaron en escenarios llenos de color, creatividad y fantasía. Personajes emblemáticos de Disney acompañaron a los más pequeños en cada actividad.
Además, las familias jugaron un papel clave. Su implicación fue fundamental en la organización de desfiles y dinámicas, reforzando el vínculo entre casa y escuela.
La concejala de Escuelas Infantiles y Participación Ciudadana, Nuria Moares, destacó precisamente ese aspecto. Subrayó el compromiso de las familias y el trabajo del personal educativo como pilares del éxito de la iniciativa.
Estas jornadas no solo ofrecieron diversión. También sirvieron para fomentar valores como la convivencia, la creatividad y el aprendizaje compartido.
Educación emocional y participación desde edades tempranas
El Carnaval Disney ha ido más allá del entretenimiento. Se ha convertido en una herramienta educativa que refuerza el desarrollo integral de los menores.
A través del juego y la interacción, los niños han podido expresarse, socializar y fortalecer habilidades emocionales. Todo ello en un entorno inclusivo y participativo.
Desde el Ayuntamiento de Pájara destacan que este tipo de actividades son esenciales para crear comunidad. Además, contribuyen a generar espacios seguros donde los más pequeños crecen acompañados.
Con esta celebración, el municipio reafirma su apuesta por la educación infantil y por iniciativas que unen a familias, docentes y alumnado.
En definitiva, un carnaval que ha dejado algo más que disfraces: recuerdos, aprendizaje y una comunidad más unida.









