El nuevo Decreto Ley de dependencia en Canarias ya es una realidad. El Parlamento autonómico aprobó este miércoles una normativa que refuerza las prestaciones económicas y apuesta por un modelo centrado en la autonomía personal y el cuidado en el entorno familiar. La diputada majorera Jana González destacó que este avance “facilita la conciliación y mejora la calidad de vida de quienes más lo necesitan”.
La medida supone un cambio relevante en el sistema de atención a la dependencia en las islas. Además, introduce nuevas ayudas y flexibiliza las existentes. Todo ello con el objetivo de responder a las demandas de las familias canarias, especialmente en territorios como Fuerteventura, donde los recursos sociosanitarios son más limitados.
Más ayudas y un nuevo grado para casos extremos
El Decreto Ley incorpora importantes novedades. Entre ellas, destaca la creación del Grado III+, dirigido a personas con dependencia extrema que requieren cuidados intensivos en su domicilio. Según explicó Jana González, este nivel responde a situaciones que hasta ahora no estaban cubiertas adecuadamente.
Asimismo, esta medida atiende directamente a reivindicaciones históricas, como las de pacientes con ELA. En estos casos, las necesidades de atención son complejas y requieren apoyos específicos y continuos.
Por otro lado, se refuerzan las prestaciones económicas vinculadas a distintos servicios. Entre ellas, las ayudas para cuidados en el entorno familiar, el apoyo a cuidadores no profesionales y la asistencia personal.
Asistencia personal y conciliación: claves del nuevo modelo
Uno de los cambios más relevantes es la regulación, por primera vez, de la Prestación Económica de Asistencia Personal. Esta permitirá contratar apoyo individual por horas, facilitando el acceso a la educación o al empleo de personas dependientes.
Además, el decreto introduce mayor flexibilidad. A partir de ahora, se podrán compatibilizar servicios como la ayuda a domicilio y la asistencia personal. Esto evita que las familias tengan que elegir entre una prestación u otra.
En lugares como Pájara o Morro Jable, esta medida cobra especial importancia. Muchas personas mayores podrán permanecer en sus hogares con apoyo adecuado, evitando traslados a centros residenciales.
La norma también modifica la Ley de Servicios Sociales de Canarias. De esta forma, mejora la seguridad jurídica y adapta el sistema a la realidad de cada isla.
Desde el ámbito político, se insiste en que gestionar la dependencia en Canarias sigue siendo un reto. Sin embargo, también se reconoce una mejora en los últimos dos años. La reducción de la burocracia ha permitido acortar los tiempos para reconocer el grado de dependencia.
En definitiva, este Decreto Ley marca un paso adelante en el cuidado de las personas vulnerables. Y lo hace poniendo el foco en la autonomía, la dignidad y el entorno familiar.





