El bloqueo en los controles de pasaportes del aeropuerto de Tenerife Sur vuelve al centro del debate político. El Partido Popular exige explicaciones urgentes ante una situación que ya está afectando directamente a miles de turistas que llegan a Canarias.
La presión sobre el aeropuerto de Aeropuerto de Tenerife Sur ha escalado hasta el Congreso. El Partido Popular ha solicitado la comparecencia urgente del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ante el colapso persistente en los controles de pasaportes.
La iniciativa llega tras meses de denuncias y promesas incumplidas. Los populares aseguran que las medidas anunciadas por el Gobierno —como el refuerzo policial o la implantación de sistemas biométricos— no se han materializado.
Un problema que golpea directamente al turismo
El diputado canario Juan Antonio Rojas ha sido claro: la situación ya tiene impacto real en la principal industria del archipiélago.
Las largas colas y esperas interminables en el control de pasaportes se han convertido en la primera imagen que muchos visitantes reciben al llegar. Y eso, advierte, puede pasar factura.
“Estamos ante un problema que afecta directamente al turismo. No podemos permitir que miles de visitantes sufran esperas nada más llegar”, ha señalado.
El aeropuerto tinerfeño es una de las principales puertas de entrada internacional a Canarias, especialmente para destinos turísticos como el sur de Tenerife o conexiones con otras islas como Fuerteventura. Por eso, cualquier fallo en su operativa tiene efecto dominó en toda la economía insular.
Falta de personal y presión al límite
Más allá del debate político, la situación ha sido respaldada por denuncias internas de la Policía Nacional. Los agentes advierten de un déficit estructural de personal en el puesto fronterizo.
Según trasladan, la plantilla actual es insuficiente para asumir el volumen creciente de pasajeros. Las cifras de carga de trabajo superan incluso a las de grandes aeropuertos como Madrid-Barajas.
El problema no es solo numérico. También hay vacantes sin cubrir, agentes desplazados en comisión de servicio y un aumento de bajas laborales.
Las causas: jornadas prolongadas sin relevo, presión constante y condiciones de trabajo que incluyen deficiencias ergonómicas. Todo ello está generando lesiones físicas y episodios de ansiedad entre los efectivos.
Desde el PP insisten en que el problema no es nuevo. Denuncian que el Gobierno lleva meses anunciando soluciones que no llegan, lo que consideran una falta de planificación.
Rojas reclama ahora un calendario claro de actuaciones y medidas concretas que garanticen un servicio adecuado en una infraestructura clave para Canarias.
“El propio personal policial confirma que no existen condiciones mínimas. Falta personal, las instalaciones presentan deficiencias y la presión es inasumible”, ha concluido.





