El cierre de senderos en Fuerteventura vuelve a aplicarse un año más por parte del Cabildo, a través de la Consejería de Medio Ambiente, con el objetivo de proteger las especies de aves durante su periodo de nidificación, una fase especialmente sensible para su supervivencia.
Durante la época de cría, muchas especies son extremadamente vulnerables a cualquier alteración de su entorno. Por ejemplo, actividades habituales como el senderismo, las excursiones organizadas o el tránsito de bicicletas pueden generar molestias que afecten gravemente a la tranquilidad de las zonas de reproducción. Como consecuencia, pueden producirse abandonos de nidos, pérdida de huevos o incluso la muerte de ejemplares recién nacidos.
Los cierres afectan a tramos de senderos situados en áreas de alto valor ecológico destinadas a la conservación de aves protegidas. Entre las zonas incluidas dentro del cierre de senderos en Fuerteventura destacan Barranco Tinojay, Caldera de Gairía, Caldera de Los Arrabales, Montaña de Escanfraga, Goroy, Montaña de La Muda y Punta Caletones.
Además, toda la información actualizada sobre los senderos afectados puede consultarse a través de la página oficial del Cabildo.
Medida preventiva para proteger la biodiversidad
El periodo más sensible para la mayoría de las especies terrestres se extiende del 15 de febrero al 31 de julio, coincidiendo con la temporada de reproducción. No obstante, desde la Consejería de Medio Ambiente recuerdan que esta medida preventiva no es nueva, ya que se aplica cada año para garantizar la conservación de la fauna.
Asimismo, el cierre de senderos en Fuerteventura puede ampliarse a otras zonas si se detectan nuevos territorios de cría o si las condiciones ambientales así lo requieren. En cualquier caso, tanto las áreas utilizadas por las aves como los periodos reproductivos pueden variar dependiendo de factores como el clima o la disponibilidad de alimento.
Por otro lado, desde Medio Ambiente recuerdan que las personas que no respeten la señalización se exponen a sanciones administrativas. Las multas pueden alcanzar hasta 600 euros, mientras que en los casos en los que se produzcan daños graves a la biodiversidad pueden llegar hasta los 200.000 euros, según establece la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
El consejero de Medio Ambiente, Carlos Rodríguez, también ha destacado el aumento de la conciencia ambiental en la isla en los últimos años. Sin embargo, el servicio de Medio Ambiente ha detectado recientemente la difusión en redes sociales de senderos y actividades en zonas no autorizadas.
Este tipo de publicaciones, aunque puedan parecer inofensivas, pueden provocar un impacto negativo sobre el medio natural, ya que animan a recorrer rutas no oficiales o realizar actividades no permitidas.
Por este motivo, antes de realizar cualquier actividad al aire libre como senderismo o ciclismo, las autoridades recomiendan consultar siempre fuentes oficiales para conocer qué senderos están autorizados y qué normas deben respetarse en cada espacio natural.





