Canarias se consolida como destino turístico seguro en plena inestabilidad internacional, manteniendo un crecimiento del 0,9% en la capacidad aérea prevista para Semana Santa. Así lo ha confirmado la consejera de Turismo, Jéssica de León, en el Parlamento autonómico, en un contexto marcado por los conflictos bélicos en Oriente Próximo.
A pesar del escenario global de incertidumbre, el Archipiélago refuerza su posición como refugio turístico, aunque ya se detectan efectos directos en el comportamiento de los viajeros.
Canarias mantiene el pulso turístico en un contexto incierto
La consejera explicó que el Gobierno de Canarias ha mantenido contactos recientes con operadores turísticos para analizar la evolución del mercado. Las conclusiones reflejan una situación de estabilidad, aunque marcada por la prudencia.
El dato más relevante es que Canarias continúa creciendo. La capacidad aérea programada para Semana Santa aumenta un 0,9%, mientras que durante el invierno ya se ha registrado un incremento cercano al 2%.
Este comportamiento confirma que las islas siguen siendo un destino prioritario frente a otros mercados afectados por tensiones geopolíticas. La seguridad, la conectividad y el clima continúan siendo factores clave para atraer visitantes.
Sin embargo, De León advierte que la incertidumbre ya influye en los mercados emisores. Los turistas muestran mayor cautela a la hora de planificar sus viajes.
Menos gasto, estancias más cortas y subida de precios
El contexto internacional está teniendo consecuencias directas en el turismo. La primera es el aumento del coste de los combustibles, que impacta en el precio de los paquetes turísticos.
Este encarecimiento se produce en un momento de inflación, lo que reduce el poder adquisitivo de los viajeros. Como resultado, se detecta una tendencia clara: estancias más cortas.
Según los datos expuestos, la duración media de los viajes ha bajado de 9,3 noches a aproximadamente siete. Esto supone una reducción del 0,2% en las pernoctaciones.
Además, también se prevé una disminución del gasto en destino. Los turistas optan por un consumo más moderado, priorizando la estabilidad económica ante la incertidumbre global.
Pese a estos factores, Canarias mantiene su fortaleza como destino turístico. Su capacidad para resistir en escenarios adversos refuerza su imagen internacional y su papel clave dentro del sector.
El Archipiélago afronta así una Semana Santa con cifras positivas, pero con la mirada puesta en la evolución del contexto global y su impacto en el turismo.





