Turismo de Canarias impulsa un ambicioso programa científico con el CSIC y las universidades públicas para convertir el archipiélago en referente internacional del turismo azul y sostenible.
El proyecto liderado por Turismo de Canarias junto al CSIC, la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria avanza con paso firme tras más de un año de trabajo. En total, 63 investigadores desarrollan seis proyectos clave que buscan transformar el modelo turístico hacia uno más sostenible, regenerativo y vinculado al océano.
La iniciativa cuenta con una inversión global de 4,1 millones de euros, de los cuales 3,2 millones proceden de fondos europeos. El objetivo es claro: reforzar la sostenibilidad, diversificar la economía y posicionar Canarias como destino líder en turismo azul.
Ciencia aplicada para cambiar el turismo en Canarias
El viceconsejero de Turismo, José Manuel Sanabria, destacó que este programa beneficiará tanto al sector como a la ciudadanía. Según explicó, permitirá mejorar el conocimiento científico aplicado al turismo y avanzar hacia la neutralidad climática.
Los seis proyectos abarcan desde la valorización de paisajes volcánicos hasta el estudio de la salud oceánica. Uno de ellos identifica 50 enclaves volcánicos para convertirlos en experiencias turísticas innovadoras con tecnología inmersiva.
Otro analiza la llegada de plásticos y microplásticos a las costas. Esto permitirá mejorar la gestión de playas y anticipar episodios de contaminación.
Además, se investigan microorganismos marinos con potencial para la salud. Esta línea abre nuevas oportunidades en turismo científico y de bienestar.
Del sonido del océano a playas que capturan carbono
Entre las iniciativas más innovadoras destaca un proyecto que estudia el sonido marino. Se han instalado hidrófonos y cámaras para crear un catálogo de biodiversidad acústica. Este recurso podrá utilizarse en experiencias turísticas responsables.
También se analiza el papel de las playas en la lucha contra el cambio climático. Algunas arenas, ricas en minerales como el olivino, pueden ayudar a capturar carbono y reducir la acidificación del océano.
Por último, otro proyecto utiliza tecnología satelital para monitorizar el estado del mar en tiempo real. Esto permitirá mejorar la gestión de recursos y anticipar riesgos ambientales.
Con estas acciones, Canarias da un paso decisivo hacia un modelo turístico más inteligente. Un modelo que protege el entorno, genera valor añadido y refuerza su posicionamiento internacional.





